. La ética que se perfila en esta “nueva” perspectiva es una que, si bien no deja de ser conocimiento, es conocimiento no sólo de la relatividad de formas de vida de los seres humanos, sino de las condiciones de posibilidad de las mismas, de las condiciones de posibilidad de la libertad humana y, sobre todo, es la pregunta por nuestra relación con la alteridad, por la disposición con respecto al otro, por nuestra toma de postura con respecto a la sociedad.